La idea de hoy afirma simplemente un hecho. No es un hecho para los que creen en ilusiones, mas las ilusiones no son hechos. En realidad no hay nada que temer. Esto es algo muy fácil de reconocer. Pero a los que quieren que las ilusiones sean verdad les es muy difícil reconocerlo.
La
presencia del miedo es señal inequívoca de que estás confiando
en tu propia fortaleza. La conciencia de que no hay nada que
temer indica que en algún lugar de tu mente, aunque no
necesariamente en un lugar que puedas reconocer, has recordado a
Dios y has dejado que Su fortaleza ocupe el lugar de tu
debilidad. En el instante en que estés dispuesto a hacer eso,
ciertamente no habrá nada que temer.
¿Qué es Un Curso de Milagros? - Prefacio Lección del día de Un Curso de Milagros
|
|
|